Retos actuales de la producción en el sector del automóvil y sectores auxiliares.

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El sector del automóvil, y sus sectores auxiliares, son los más productivos y además, los que más invierten en I+D+i, pero a su vez, son de los que aún realizan una importante parte de sus procesos de forma manual. Sin embargo, ahora mismo son uno de los sectores que están liderando la fabricación automatizada y nos podemos encontrar con compañías con un elevado grado de automatización y control en su factoría.

Lo anterior no significa que el sector no haya evolucionado en los últimos años. Debido al auge de las metodologías de optimización de la producción, donde la más extendida es el Lean Manufacturing, y al incremento de procedimientos de calidad y mejora continua (APQP, AMFE, PPAP o las normativas ISO16949 & ISO2001) se está evolucionando a equipos de profesionales transversales a los departamentos clásicos. Esto ha tenido como consecuencia que los equipos de mantenimiento, ya no solamente se deben coordinar con los de proceso, sino también con estos nuevos y viceversa.

El progresivo aumento de la automatización en el sector del automóvil está permitiendo el cálculo y seguimiento de indicadores de la producción, o poder disponer de información, ya no solo para hacer mantenimientos correctivos y preventivos, sino posibilitar acciones de carácter predictivo.

En un contexto con tanto cambio, y en la era de la digitalización, los equipos de producción y mantenimiento están sometidos a fuertes presiones. Se deben implementar mejoras que no afecten al proceso, ni a corto ni a medio plazo, pero además deben mantener los altos niveles exigidos de calidad y de supervisión. Llevar esta transformación a cabo no es algo trivial.

Por ello, la evolución tecnológica de los últimos años ha propiciado herramientas y equipos preparados para solucionar las nuevas problemáticas de la automatización y seguimiento del proceso:

  • Interacción entre activos y sistemas: en las plantas del sector conviven dispositivos con más de 10 y 15 años de antigüedad y una multitud de softwares de control y programación (no es extraño que sean decenas de ellos). En un momento donde existe una preocupación creciente por la conectividad y la adquisición masiva de datos, existe la imperiosa necesidad de poder recoger información independientemente de la fuente y dejarla disponible de manera estándar a los sistemas superiores. Obviamente todo en tiempo real.
  • Recuperación rápida ante caídas de activos o servicios. Gracias a las mejoras de los equipos y las metodologías, se ha disminuido en gran medida los tiempos de parada debidos a fallos de equipamientos. Ahora bien, si el dispositivo que se estropea o falla en cuestión no se puede recuperar con un recambio porque su valor no es únicamente el dispositivo físico, sino también su programación y los datos que guarda, no existen demasiadas herramientas que lo puedan solucionar. Es decir, si el fallo en cuestión viene de un servidor (que no debe pasar por cero)  o de un PLC, poder certificar y asegurar el estado anterior al fallo es un verdadero problema.
  • Comunicaciones críticas: otro elemento principal del que depende el conjunto del proceso son las comunicaciones y ante un fallo de éstas, no se suele resolver con un recambio de equipos. Poder fortalecer, supervisar y diagnosticar y prevenir problemas en las redes industriales de una manera ágil se vuelve imperativo. Este punto toma especial importancia en las redes críticas donde hay buses de campo.
  • Softwares de mantenimiento: las herramientas APM y GMAOs típicos han tenido que evolucionar en los últimos años. Ya no solo tienen que añadir funcionalidades de mantenimiento predictivos de fácil uso, también tienen que poder interactuar y coordinarse con los demás herramientas de producción de una manera sencilla.
  • Reporting documental y supervisión local: no solamente los equipos de trabajo de sistemas pueden obtener valor de los datos, el equipo de trabajo más cercano a la producción, tanto mantenimiento como de operaciones, también deben utilizar herramientas para la generación de sus propios reports o el cálculo y visualización de indicadores. Obviamente, estas herramientas no tienen por qué ser tan potentes como las superiores, o que analicen el conjunto de la fábrica, sino que deben estar más enfocadas a los datos de más utilidad para esa ubicación local.

Es necesario resaltar que la industria del automóvil, y su auxiliar, hace ya tiempo que es consciente que para mejorar su competitividad deben de abordar la digitalización y automatización. Y ante este reto combinado de evolución tecnológica y de equipos de trabajo, la experiencia dice que para poderlo llevar a cabo de manera segura es necesario no solamente disponer de las mejores herramientas, sino también de partners de confianza.

Si deseas obtener más información sobre nuestra experiencia, o sobre nuestras soluciones enfocadas a la industria automovilística y su auxiliar, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de especialistas.

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